
Está uno despertándose de madrugada, y como fácil víctima de la pandemia de estos tiempos, uno consulta el oráculo electrónico para enterarse de lo que está pasando en el mundo.
Comienzan a filtrarse noticias del secuestro a un líder icónico de las izquierdas. Como parecen tan inverosímiles, uno las deja pasar como trampas de clicks que alguien en el mundo explota para ganar no que sé que cosa. Además, como aprendimos en la secundaria, la información no es creíble hasta que por lo menos tres fuentes confiables la corroboran. Por supuesto, soy sobreviviente del siglo pasado.
Bomba mediática: “Fuerzas Especiales Capturan Al Dictador Maduro”. ¡Ah!. ¡Uno ve palpitantes manchas de luz y siente que la habitación entra en una espiral sin fin! ¡El progresismo ha sido derrotado! ¡El poder imperial de ultraderecha se consolida! ¡Que hacer! ¡A quien llamar para organizar protestas, marchas y mítines!
A medida que pasan las horas, que se calman los temblores, que se le dan sorbitos tímidos a la primer taza de café, uno comienza a serenarse y pensar. Lo primero que me vino a la mente es el estilito pandillero tan común como lo es el “descontón” para suavizar la resistencia del oponente, la opinión pública en este caso. Así como el nado sincronizado de los medios como brazo armado de la guerra psicológica que los imperios mantienen contra el 99% de la población mundial. No es casualidad que la noticia se dé la madrugada del sábado. Se busca el mayor efecto a un acto consumado.
Comienza uno a elaborar una lista de hechos para intentar encontrar alguna lógica.
A ver:
- Tenemos dos fuerzas militares enfrentadas y en posición. Una pequeña chispa desataría el infierno
- El balance de fuerzas geopolíticas, pintaban un escenario en el que todos los actores deberían actuar con mucha cautela y evitar exabruptos, ya que las ramificaciones de cualquier suceso serían globales, no sólo locales
- La seguridad básica de líderes públicos va de escudarles contra asesinatos y secuestros. ¿Las asesorías cubana y rusa de inteligencia fallaron en este caso, así nomás?
- Antes de llegar al líder (ej. Fidel Castro), fuerzas especiales tendrían que haber pasado por sobre cientos de cadáveres, lo cual no ocurrió que se sepa
- Las fuerzas militares y policiacas no hicieron nada espectacular para impedir la extracción exitosa de su presidente constitucional
- Y finalmente, la reciente conversación telefónica ocurrida a principios de diciembre entre ambos líderes, en la que no necesariamente se desearon Feliz Navidad, pero que Maduro calificó de cordial
Esas son especulaciones a bote pronto flotando en el ambiente durante el caos. Ahora se sabe que el hecho fué más terrorífico, como si lo pudiera ser más. Alrededor de 80 personas perdieron la vida y 90 resultaron heridas, entre escoltas personales, militares (32 de ellos cubanos) y civiles. Otro espejismo de los medios corporativos para sembrar información falsa, duda y zosobra.
El cine y las series producidas en el gran hegemón, por décadas han taladrado en nuestras mentes esa falsa superioridad en la que todos los demás somos pentontos y desorganizados. La guerra híbrida que viene operando desde antes de la segunda guerra mundial, manipula a la opinión pública para dirigir la atención. Atención que, de otra manera, estaría puesta en las élites que mangonean al mundo a su antojo, a través de sus bancos. Los que a lo largo de la historia han financiado “milagros económicos”, guerras, conquistas, revoluciones, masacres y genocidios.
Dentro de este marco, pareciera aceptarse universalmente que Delta Force es como un supermán cuya eficacia trasciende cualquier duda, y que no puede haber oposición posible. Pero cuando se aplica alguna objetividad al análisis, comienza a asomar un aspecto lateral; “Los ataques efectistas son de efectividad temporal”. Como lo demuestran los casos de Corea, Vietnam, Irak, Afganistán, y un largo etcétera, una cosa es bombardear y declarar, y otra mantener control sobre un pueblo que defiende su patria contra un ejército financiado con estafas a la clase trabajadora del país invasor.
Es cuando cae el otro zapato que se escuchan declaraciones tipo: “De hoy en adelante, EU va a conducir Venezuela”. Quien declara esa bravata debe cumplir una de las siguientes condiciones:
- Tener su propio país en orden (el cual hoy es un desastre a todas luces), y estar preparado para conducir un país de 28.5 mdh (no de 7 mdh como en los 50’s, o 2.5 mdh como Panamá). Se necesitaría un capital que ya no existe
- Ser un consumado estafador, charlatán y bravucón intentando protegerse de la acción de la justicia, desviando la atención del mundo entero
- Ajustarse a las realidades políticas de un imperio decadente y genuflexo que ya no es capaz de mantener el mito del capitalismo en su propio territorio y tiene que negociar con los países en los que busca operar sin perder cara
Es un hecho conocido de todos que esta agresión, como todas las que cometen las oligarquías, es por recursos y por intentar conservar influencias que se desvanecen. Pero como todas las agresiones de los “bullies”, la razón de raíz es el miedo. El terror que suscita en las oligarquías la economía comunal, la educación y la formación política del pueblo organizado. De los pueblos que han estado despertando a la revaloración de sus culturas vinculadas a la tierra, la heroica defensa de sus patrimonios y legados de la comunidad. Negando la efectividad de la hegemonía cultural. No temen a sus ejércitos, sino a que su gente ponga el ejemplo a sus propios pueblos. Entonces si no tendrían a donde escapar, a menos que se fueran a Marte.
Ese es el terror al juicio final. El de los pueblos contra sus oligarquías aristocráticas. Las que nos han vendido con relucientes espejitos plateados y negros, que sus deseos y prioridades son válidos para toda la gente. Que los deseos de poseer pasan impunemente por encima de los derechos de todas las personas. Que enfermedades psicológicas como psicosis, narcisismo, psicopatía, sociopatía, bipolaridad, y demás trastornos de la personalidad individual y colectiva, son lo normal y lo deseable.
En fin. En esta tarde lluviosa recuerdo al heroico pueblo de Morelos, que en su mayoría murió en lucha revolucionaria armada bajo la consigna “Patria y Libertad”. Con una vil traición mataron a su líder, pero ese espíritu vivirá siempre.
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