El mundo es hoy testigo de otro crimen en contra de la humanidad: el bloqueo ilegal de Cuba que busca, a través de la escasez y la hambruna, desestabilizar a un pueblo que ha sido solidario con las fuerzas del progreso humano en todos los continentes. El pueblo Cubano, apoyado en su propia revolución de las ideas y de las conciencias, estuvo dispuesto a sacrificar su propia sangre en la lucha por la libertad y en contra del colonialismo, en países como Angola, Mozambique y Nicaragua, y hoy nos merece el mismo nivel de solidaridad. El genocidio en Palestina ha establecido precedentes peligrosos, particularmente por que a pesar de que existió y existe un rechazo popular ante aquellas acciones criminales, nunca se logró concretar un frente amplio entre los gobiernos – la supuesta representación de estas fuerzas populares – que se opusiera a aquella tragedia y que defendiera valores humanistas mas allá de sus propios intereses.
Como predijeron algunas voces solidarias, el mas reciente genocidio en Palestina servía también como un experimento para las fuerzas retrógradas y fascistas. Sin ver mayor resistencia, estas fuerzas concluyeron la conformidad y apatía del resto de los gobiernos, y ahora nos traen estas amenazas a nuestro continente.
Las y los miembros de AIMEX, como mexicanos exterior y en expresión del humanismo que heredamos del México Profundo, nos unimos al resto de la humanidad que rechaza tanto el embargo como el bloqueo del pueblo revolucionario de Cuba. Desde el interior de los Estados Unidos – el imperio que hoy inflige este sufrimiento en Cuba – nos sentimos responsables de contribuir a la construcción de un mundo mejor, resolviendo las contradicciones en casa.
Como el gran luchador social de la tercera revolución de Estados Unidos, Martin Luther King Jr., concluyó una vez sobre Vietnam: llegó la hora de romper el silencio. Hace meses que llegó la hora. Las contradicciones principales que King identificó desde los 60s – “racismo, el materialismo y el militarismo” – siguen plenamente presentes hoy en dia y dan forma a las ideas supremacistas que buscan imponer la voluntad de unos cuantos sobre nuestro continente, reviviendo de forma aún más plena su dominio sobre el mismo. Buscan imponer condiciones políticas a nuestras naciones y disponer de todos los recursos del continente. Como residentes de este país reconocemos, como lo hizo King en ese entonces, que EUA es el mayor promotor de violencia en el mundo, y nos unimos a las voces anti-guerra y voces progresistas dentro del país. La violencia contra Cuba, Venezuela, Irán, o cualquier país en el mundo no representa los intereses del estadounidense promedio, y carecen de legitimidad tanto dentro como fuera del país.
Además, instamos a una respuesta común y coordinada por parte de los gobiernos progresistas de Latinoamérica ante estas acciones unilaterales de EUA que ponen en peligro a los pueblos del continente, y del resto del mundo. Como ha dicho la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y también resonó en los discursos de Petro y Lula en la reunión CELAC-África: América Latina no es ni puede ser colonia de nadie. Es claro que la presión imperial busca aislar a cada país de Latinoamérica uno por uno, empezando con Venezuela y Cuba, hasta neutralizar los gobiernos progresistas de la región. Solamente una acción coordinada podrá inclinar la balanza: como diría José Martí, “¡los árboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete leguas!”
Cuba ha tenido apenas un respiro con el arribo de un buque petrolero ruso, de un cargamento de arroz proveniente de China, y con la solidaridad constante de México. Pero aún esta no es una solución sustentable ante la presión sistemática y calculada del imperio. Cuba será el ejemplo de lo que nos pasará a nosotros si no logramos contrarrestar las acciones del imperio ahí. Instamos al pueblo de México, nuestros paisanos, a continuar siendo solidarios con el pueblo Cubano no solo por motivos humanitarios – que deben ser suficientes – sino por nuestra propia soberanía. La independencia de los pueblos de América hoy depende de la resistencia activa ante las agresiones de un imperio que de manera pública discute el proyecto de la “Grán América”, que lejos de ser una hermandad entre naciones, busca la imposición política de EUA en territorios que incluyen México y Centroamérica. En el mundo de hoy, seremos independientes solo en la medida que seamos solidarios.
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